COVID-19 | Suspensión de actividades y su impacto en la Actividad Industrial En México

El 24 de marzo de 2020, la Secretaría de Salud emitió el “Acuerdo por el que se establecen las medidas preventivas que se deberán implementar para la mitigación y control de los riesgos para la salud que implica la enfermedad por el virus SARS-CoV2 (COVID-19)” (en adelante el “Acuerdo”). Cabe señalar que acto seguido de dicho instrumento se publicó en el propio Diario Oficial de la Federación el Decreto por el cual, el titular del Ejecutivo Federal sancionó (aprobó) en términos constitucionales el contenido del Acuerdo.

Consideramos que este Acuerdo emite medidas preventivas y no emite formalmente una declaración de contingencia sanitaria en términos de lo que señala el artículo 42 bis de la Ley Federal del Trabajo. Dichas medidas preventivas son obligatorias a los empleadores de conformidad con lo dispuesto por el artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo y su incumplimiento puede ocasionar la imposición de sanciones.

Entre las medidas decretadas se encuentran las siguientes:

1. Evitar la asistencia a centros de trabajo por parte de adultos mayores, mujeres embarazadas y en lactancia, menores, así como individuos con riesgo a desarrollar enfermedad grave, entre las que se encuentran personas con discapacidad, personas con enfermedades crónicas no transmisibles (personas con hipertensión arterial, pulmonar, insuficiencia renal, lupus, cáncer, diabetes mellitus, obesidad, insuficiencia hepática o metabólica, enfermedad cardiaca, o con algún padecimiento o tratamiento farmacológico que les genere supresión del sistema inmunológico), quienes deberán gozar de su salario y demás prestaciones laborales mediante un permiso con goce de sueldo.

2. Suspender todas las actividades escolares hasta el 17 de abril de 2020.

3. Suspensión temporal de las actividades de los sectores público, social y privado que involucren: (i) la concentración física, (ii) el tránsito o (iii) el desplazamiento de personas a partir del 24 de marzo de 2020 y hasta el 19 de abril del 2020.

4. Los sectores público, social y privado deberán instrumentar planes que garanticen la continuidad de operaciones para el cumplimiento de sus funciones esenciales relacionadas con la mitigación y control del COVID-19, garantizando los derechos humanos de los trabajadores y de los usuarios de sus servicios.

5. En el sector privado continuarán laborando las empresas, negocios, establecimientos mercantiles y todos aquellos necesarios para hacer frente a la contingencia, los que incluyen de manera enunciativa, hospitales, clínicas, farmacias, laboratorios, servicios médicos, financieros, telecomunicaciones y medios de información, servicios hoteleros y restaurantes, gasolineras, mercados, supermercados, misceláneas, servicios de transportes y distribución de gas, siempre y cuando no estén en espacios cerrados con aglomeraciones.

Es necesario realizar un análisis específico caso por caso respecto de las actividades de cada empresa a efecto de determinar: (a) si las mismas pudieran ser consideradas como necesarias para hacer frente a la contingencia; y, en su caso, (b) confirmar que el centro de trabajo no sea un espacio cerrado con aglomeraciones.

Las relaciones laborales se mantendrán en términos de los contratos aplicables a la Ley Federal del Trabajo. De esta manera se entiende que no hay, de momento, una situación de excepción en cuanto a las relaciones entre patrones y trabajadores, aún y cuando se imponga en una gran mayoría de compañías la obligación de no realizar actividades que impliquen concentración física, tránsito o desplazamiento de personas. Lo anterior no impide, por ejemplo, el promover actividades remotas u otras que no caigan en ninguno de los tres factores restringidos.

Varias entidades federativas de la República Mexicana, incluyendo la Ciudad de México y el Estado de México, han anunciado la suspensión temporal de ciertas actividades del sector privado, por lo que es importante analizar el Acuerdo en conjunto con dichas suspensiones, para determinar las acciones a seguir. En la Ciudad de México y en el Estado de México quedan suspendidos hasta el 20 de abril de 2020, los salones de fiestas, cines, teatros, bares, clubes privados, casinos, centros nocturnos, discotecas, antros y sus variables; baños públicos y de vapor, gimnasios y deportivos; museos, zoológicos, centros de diversión de juegos electrónicos y/o de video, mecánicos y electromecánicos, boliches y billares; y todos los centros educativos (éstos últimos dentro de la Ciudad de México). Los establecimientos de preparación o venta de comida o bebidas alcohólicas en el Estado de México únicamente podrán operar vía entrega en el lugar y/o a domicilio.

En función de lo anterior es importante que las empresas preparen un plan de continuidad de operaciones determinando qué funciones son consideradas esenciales para el negocio (incluyendo tareas que sean esenciales para garantizar la seguridad de las instalaciones operativas y de manufactura) y a su vez analizar la mejor manera de instrumentar políticas o esquemas de trabajo para el resto de los trabajadores a fin de lograr un escenario balanceado entre el patrón y los empleados (por ejemplo, home office, flexibilidad de trabajo en casa y turnos de trabajo, entre otros).

No omitimos mencionar que, en caso de considerarlo necesario, la autoridad sanitaria podrá emitir con posterioridad medidas y/o acciones adicionales para la prevención y control de la propagación del virus COVID-19, entre dichas medidas, destacan las siguientes: 

•Establecer estaciones y zonas de aislamiento.

•Disponer libremente de todos los medios de transporte de propiedad del Estado y del servicio público.

•Autorizar la importación y uso de insumos para la salud no autorizados en el país, para ser utilizados con fines terapéuticos o de diagnóstico (no comerciales).

•Utilizar como elementos auxiliares todos los recursos médicos y de asistencia social de los sectores público, social y privado existentes.

•Utilizar libre y prioritariamente los servicios telefónicos, telegráficos y de correos, así como las transmisiones de radio y televisión.

•Llevar a cabo la descontaminación microbiana o parasitaria, desinfección, desinsectación de lugares, edificios, vehículos y objetos.

En Hogan Lovells nos encontramos preparados para asistir en cualquier asunto relacionado con la publicación referida y todas aquellas obligaciones derivadas de la contingencia actual por el virus COVID-19.


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